5 de Abril de 2013, Londres, Inglaterra. The O2 Arena, concierto de One Direction.
-¡Y esto ha sido todo! - Gritó un chico rubio que estaba cumpliendo su sueño subido a un escenario.
Miles de voces aclamaban más y más, pero no tenían tiempo y el cansancio los invadía. Se alejaron poco a poco de la vista del público, dando pasos cortos y mandando besos con la mano, al mismo tiempo que otros de sus compañeros dibujaban corazones. Primero atravesó la cortina Liam, al que Nie se quedó embobada mirando. Tras él iba Louis, que gastaba bromas con el más bajito de los cinco. Y, por último, el más moreno de todos pasó medio aturdido al lado de sus compañeros con la mirada fija en el móvil, el cual no paraba de vibrar con mensajes. Solo la chica del pelo largo y liso se dio cuenta de que el chico de los ricitos no había aparecido y supo que había ido a buscar a Lana, pero ella estaba en la dirección contraria esperándolo. ¿Dónde se habrá metido? Se preguntaba cuando se acercó un chico a ella. Solo con ver la camisa de cuadros entre los demás trabajadores del concierto supo que Liam iba a hablarle, y que sería inolvidable. Sus ídolos, su sueño, su amor platónico se acercaba con una sonrisa en la cara.
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Apenas nadie de sus amigos se había dado cuenta del cambio de dirección del chico de los hoyuelos hipnotizantes. Se había adentrado por la zona en la que el resto de los trabajadores tenían los aseos y por allí andaba buscando a Lana cuando uno de ellos lo paró. Puso su mano en el hombro de Harry por detrás, y este se giró bruscamente, pero con una dulce sonrisa dibujada en los labios pensando que podía ser ella. Pero allí solo había un hombre bajito y medio calvo de ojos verdosos.
-Me han dicho que te diga que vayas al camerino que te tienen que preparar para no sé qué M&G o algo por el estilo. - Su voz era grave e imponente, pero la forma de hablar dejaba mucho que desear en cuanto a seguir sus órdenes al instante se trataba; continuó sin fijarse demasiado en la cara de aturdimiento de Harry, que no parecía saber de qué hablaba. -Y es urgente. Así que ve ya de ya y deja lo que estés haciendo, que seguro que no tiene ni la menor importancia. Ale, ¿a qué esperas? ¡Vamos!
Movió sus pies entonces hacia la zona de camerinos sin saber muy bien por qué obedecía las órdenes de ese hombre al que dudaba haber visto nunca, pero lo hizo. Llegó a un largo pasillo por el que no pasaba nadie, ya que solo había tres puertas que conducían a sus camerinos. Pasó delante de las dos primeras sin inmutarse, aun pensando en Lana y con el ceño fruncido. Lentamente y con pesados pasos atravesó la tercera puerta, pero dentro solo había oscuridad. Fue a encender la luz a la derecha, pero alguien lo abrazó por detrás y le tapó los ojos con una tela negra. Sin necesidad de darse la vuelta supo que la chica a la que antes había buscado se encontraba justo detrás suyo, podía percibir su habitual olor a jazmín y ese suave toque a menta que desprendía su pelo. Entonces los suaves labios de ella toparon con su cuello y le dieron pequeños mordiscos, descendiendo lentamente hasta sus hombros.
-Lana... - Dejó la frase en el aire, diciéndolo todo pero sin palabras. -Para, por favor...
En ese momento soltó un pequeño gemido pues ahora la tenía delante suya dándole besos por el pecho y bajaba peligrosamente. Cerró los ojos y se dejó llevar para disfrutar de las caricias de Lana, pero antes de querer darse cuenta notó su respiración en frente suya. Se quitó la venda lentamente y la vio mirándolo, con ese verde selva brillando en la oscuridad que los rodeaba. No pudo aguantarlo más y la besó como nunca antes lo había hecho. Con pasión, con furia, con rabia, pero a la vez con delicadeza y cuidado. Ambos sentían chispas, como si la saliva del otro fuera fuego para ellos.
Juguemos, pensó Lana. Abrió poco a poco su camisa, desabrochando uno a uno los botones. Paseó sus manos por el pecho de Harry, que no pudo evitar el impulso de ir a besarla. Pero ella se alejó dando la vuelta por su hombro y lo abrazó por detrás. Lo estaba volviendo loco, lo sabía, y aun así, siguió. Se acercó a su oreja y le mordió el lóbulo lentamente, al mismo tiempo que acariciaba sus dos costados. Mientras, él permanecía con los ojos cerrados, disfrutando de ella como nunca pensó que podía hacerlo. Pero su control tenía un límite, y en el momento en que notó su aliento cerca, volvió a lanzarse a sus labios. Y esta vez, Lana se dejó llevar. Entonces ella se separó con una risita y le dijo al oído suavemente:
-No me has dedicado mi canción favorita, esto te lo guardaré para siempre. - Le dijo y se alejó un poco, y ahora ambos tenían los ojos abiertos y se sentían flotar en una nube.
Entonces Lana se fijó bien en él, en la forma de su nariz, en la de sus ojos, sus pequeñas cejas, sus graciosos labios, el filo de las orejas que era capaz de verse através de todo esos caracoles que lo caractirzaban, y lo volvió a besar. Sonreía en su interior por la sensación que le producía, las cosquillas en su estómago que no desaparecían y por los flequillos que chocaban. Cuando se separaron juntaron ambas frentes y ella puso sus labios en la nariz de Harry, como le gustaba hacer. Y, sin previo aviso, empezó a cantar.
Las notas de "She" atravesaban la garganta de Harry llenas de sentimiento. Se la estaba cantando a la chica en la que se había inspirado y tenía intención de hacerlo con todo su corazón. Lana, mientras, solo podía disfrutar de ese momento que estaba segura nunca olvidaría.
Tras esos casi cuatro minutos, la preciosa melodía terminó y Harry miró a Lana con un brillo especial en sus ojos. Ahora lo sabía con certeza, esa chica, la chica rubia que tenía delante suya, era más que uno de sus ligues de una noche, más que una desconocida cualquiera que ha pasado por sus labios, más que cualquier otra mujer en la que él haya pensado, y lo dijo, sin pararse a razonar, pero con todo su corazón.
-Lana, - la miró a los ojos intensamente-, te quiero.
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Buenas y londinenses tardes:') Publico desde la ciudad de los nenes, ¿y a qué no sabéis que he visto hoy? Un hotel de la cadena Thistle [en el que se ven por primera vez Lana y Harry] y me he motivado como nadie. Y sí, yo también estoy desesperada por ver las listas y LAS QUIERO YA DE YA. Pero mientras, en la espera, he decidido publicar. Y ¿cómo creéis que reaccionará Lana? CHAN CHAN CHAN. ¿Y os habéis fijado en la felicidad de Nie, pasará algo con Liam? Tututututururur. Pues no os adelanto nada. Que espero que os haya gustado y que me dejéis un comentarior, porfa plis:) xx
HEHEHEHEHEHEHEHEHEHEHEHEHHEEHHEHEHEHEHEHEHHEE. En otra situación yo estaria muerta de la intriga, estaría reventada ya, podría explotar de la emoción ejejejjeejjeje, pero soy la prefe y sé lo que pasará, molo mucho! Peroo ufffffffffffff, quireo que subas los siguientes, que me encantaron mucho! Hablando de este me encanta, es perfecto! La parte en que juegan es siaodhasdahsdksjhdaskda me encanta Lana y me encanta tu Harry, ¿que te voy a decir yo? Si soy la del club de fans. En fin señora ce, que te quiero muchooooooooo <3
ResponderEliminarMe encanta tu novela! Necesito más, porfvor jajajaja
ResponderEliminarMe a encantado ,me a encantado..!! Soy nueva lectora .Pero desde aqui horas londinenses te digo que subas prontoo!!
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