5 de Abril de 2013, Londres, Inglaterra. The O2 Arena, backstage.
-Lana, te quiero. - Dijo en un susurro que salió directamente de su corazón.
Al principio estaba paralizada. Llevaba sin escuchar esas palabras tanto tiempo que no se acordaba de como eran, y mucho menos del efecto que producían en ella. Suspiró fuertemente y lo miró a los ojos al mismo tiempo que se separaban.
-Harry, yo... - Tenía el ceño fruncido y la mirada triste y húmeda, solo le había pasado esto una vez y no había acabado bien, nada bien; se decidió en ese momento por contárselo, al fin y al cabo, los sentimientos que él sentía no podía ignorarlos. -Enciende la luz y siéntate, te tengo que contar una cosa.
Algo dentro de él se hizo mil pedazos. Se le había roto el corazón. Su interior le decía que ella podía llegar a sentir lo mismo, que estarían juntos en una relación de verdad, que sería tan especial para ella como para él; pero se equivocaba. Ella le acariciaba el brazo, esperando que la mirara, pero Harry se alejó lentamente, reacio a recibir ningún contacto más de ella.
En ese momento los invadió el silencio. El ambiente de la habitación se congeló y la tensión era palpable. Ambos se miraban a los ojos fuertemente, él esperando que ella empezara, ella esperando que él estuviera preparado para escucharla. Pero ese instante no llegó.
-Harry, necesito que me escuches.... - Dijo Lana lentamente, con la voz temblorosa por el miedo de estropear más la situación.
Sus músculos se tensaron y sus ojos se achinaron, reflejando un creciente remordimiento con él mismo y con la chica que se encontraba en frente suya. Entonces la rabia empezó a recorrer sus venas, llenándolo de un sentimiento desagradable y mareante.
Ahora quería hablar, pero Harry no tenía intención de quedarse allí y escucharla. Salió por la puerta corriendo mientras Lana, que se había levantado, le gritaba.
-¡HARRY, POR FAVOR, NO TE COMPORTES COMO UN NIÑO PEQUEÑO!
El comentario lo hizo enrojecer, si había algo que él odiaba era que lo llamaran niño pequeño, y se quedó un segundo quieto. Pero no se paró a escucharla, la ignoró por completo y entró en la puerta de al lado. Si volvía, sabía que Niall y Liam no lo delatarían y no le dirían a nadie que estaba ahí. Sí, eso haré. Me quedaré aquí hasta que se vaya con su amiga y me deje tranquilo. ¿Quererla? ¿Cómo se me ha ocurrido decirle eso a una desconocida? ¡Estoy loco! Y se tumbó en el sofá color azul oscuro de la habitación en la que se hallaba. Se giró y se puso de cara a la pared con los brazos bajo un cojín, y lentamente pensando en todos los errores que había cometido en su vida, se durmió.
---
Mientras, a metros de donde el chico de los pelos rizados descansaba, a una chica de melena larga y castaña se le aceleraba el corazón. Liam venía sonriéndole y con la intención de hablarle. Tenía la respiración entrecortada e, instintivamente, se llevó la mano a la boca para morderse las uñas. Y entonces llegó a su altura y no pudo evitar abrir los ojos de sorpresa. Era mucho más guapo en persona de lo que se había imaginado. El chico enamorado de ToyStory y el corazón más grande que ella hubiera conocido la abrazó.
-¿Eres la amiga de Lana, verdad? Yo soy Liam. - ¡Cómo si no lo supiera ya! Pensaba al mismo tiempo que le devolvía el abrazo, recuperándose poco a poco del aturdimiento.
-Yo soy Natalie, pero todos me llaman Nie. - Le dedicó una ancha sonrisa y se aclaró la voz; miró hacía abajo un poco ruborizada y las palabras salieron de sus labios sin apenas pararse a pensarlas. -Ya sé quién eres, soy Directioner desde que aparecisteis en Factor X...
Se quedó sin aire al llegar a las últimas sílabas, el orgullo que en ese momento sentía al recordar tanto tiempo atrás y la conmoción de estar conociendo a sus ídolos se habían mezclado y no la dejaban respirar con tranquilidad. Entonces Liam la volvió a abrazar con una sonrisa en sus labios y ella se sonrojó.
Lo habían hablado detenidamente Louis, Niall y él, ya que Zayn estaba demasiado ausente los últimos días hablando con Perrie, y esta era su oportunidad. Conseguirían sonsacarle toda la información sobre Lana que pudieran a su amiga. No estaban dispuestos a permitir que esa chica, esa desconocida que había aparecido delante de su coche un día, borracha y casi incapaz de mantenerse en pie, le rompiera el corazón al benjamín. Pero no pudo evitar sentirse mal, él no era así, no jugaba con las personas; y mucho menos con una de sus fans. Movió la cabeza y Nie lo miró confundida, ya que justo antes había tenido una preciosa sonrisa en su cara.
-Ven, que en el camerino tengo bolígrafos. - Y puso un brazo por encima de sus hombros, llevándola casi a rastras hasta la habitación, ya que ella seguía conmocionada y apenas podía moverse. -También tengo chocolate, por si quieres, y si no te gusta, pues... Niall siempre tiene comida.
Soltó una pequeña carcajada que hizo reaccionar a Nie. Estaba con su ídolo, por fin, tras tanto tiempo, lo había conocido y ahora tenía la oportunidad de pasar unos minutos con ellos. La comisura de sus labios se elevó de nuevo, movió la cabeza de un lado a otro suavemente y se centró en ser ella; no iba a dejar que los nervios la traicionaran en un momento tan especial.
-No hace falta, -el tono dulce de sus palabras pareció relajar mucho más la situación mientras iban andando, -me gusta el chocolate. Si le robo algo de comida a Niall, sé que no saldré viva...
Ambos rieron durante unos metros y se dieron cuenta de que podían tratarse como amigos. Pero Liam tenía que seguir el plan, por mucho que le costara... Y lo hizo. Giró la cabeza hacia la derecha, justo donde estaban Niall y Louis y les levantó las cejas. Ambos entendieron el gesto a la perfección y se acercaron felizmente a ellos.
Los ojos de Nie brillaron al ver acercarse a dos más de sus ídolos. Por su mente ya no había ningún pensamiento razonado, y por sus mejillas descendieron dos lágrimas. No pudo evitarlas, ese era el momento con el que tanto había soñado y ahora se había hecho realidad. Louis se dio cuenta de esto y se acercó más a ella, apartando a Liam y abrazándola.
-¡Eh! - Enterró su cara en su hombro, mojándolo y sintiéndose avergonzada por ello, pero sin poder apartarse. -Está prohibido llorar con One Direction, ¿entendido?
La preciosa chica de los ojos grises asintió con la cabeza y se separó. No voy a seguir quedando en ridículo. Comenzó a andar con tranquilidad, y todos hicieron como si no hubiera pasado nada. Charlaban de todo un poco, e intentaban contarle historias que ella ya conocía, lo que siempre le provocaba risas. Y entonces, llegaron al camerino y todos se miraron. Durante un segundo fue como si el mundo se parara y ellos tres se entendieron, bajaron la cabeza y atravesaron la puerta.
Allí estaba Harry, tirado en uno de los sofás de cara a la pared y haciendo ruiditos mientras respiraba. No esperaban encontrárselo allí, aunque si estaba dormido... Louis frunció el entrecejo. No había esperando tener que contarle nada de lo que hablaran esa noche a Harry, pues no sabía cómo le iba a afectar, pero si estaba allí y los veía hablando de ella, seguro que se interesaría... Movió la cabeza de un lado a otro y despejó su mente de estos pensamientos, era ahora o nunca. Quién sabía cuándo iban a volver a ver a esa preciosa chica y era la oportunidad que tenían de saber más cosas de la rubia... Era el momento. Se armó e valor y la miró a los ojos profundamente, con una pequeña sonrisa para que no pensara en la razón de lo que iba a hacer y habló.
-Y bueno Nie, ¿qué cosas de la misteriosa Lana nos quedan por saber? -Le sonreía abiertamente, mostrando amistad y amabilidad.
Tenía varias escusas bajo la manga por si ella preguntaba para qué querían saber todo eso, pero fue más fácil de lo que pensaron. La chica sonrió con mucha dulzura y dijo, como si no fuera nada importante, lo que ya llevaba tiempo sospechando.
-Si supiera yo todos los secretos que tiene, podría escribir un libro. - Soltó una risita por lo bajo y se sentó en el sofá en el que no estaba Harry; lo volvió a mirar a los ojos y añadió: -Pero bueno, ¿qué queréis saber?
No lo dudó ni un instante, ahora o nunca, se repitió para sus adentros.
-Todo lo que puedas decirnos. - Entonces ella suspiró con pesadez mientras cerraba los ojos con cansancio.
-Sentaos, que esto va para largo. -Los miró a los tres, ya sin sonrisa en la cara y preguntándose el por qué de hacer eso, pero sabía que no era un error, su instinto se lo decía. -Lo primero que tenéis que saber es que ha sufrido más de lo que parece, y todo empezó cuando Blair y Brown llegaron a su vida.
_____________
HOLA HOLAAAAAA. He de decir que he tardado la vida en subir, y lo siento. Pero no he estado en mi casa y estaba liada con la familia, y cuando no no podía acceder a las listas de la gente a la que avisar... en resumen, no he podido. Pero bueno, aquí está el cap. ¿Qué os ha parecido? ¿Os esperabais que reaccionaran Lana y Harry así? ¿Cuál creéis que es la historia de Lana? ¿Y qué pasará cuando se entere de que se la ha contado Nie? Oh, esperad, ¿se la contará al final? CHAN CHAN CHAN. Tampoco tiene tanto, pero en el capítulo 12 se desvelan muchas respuestas... Gracias por leer, espero vuestros comentarios.
Me acabo de levantar y me he leido tu capitulo (cosa que me ha encantado), espero que perdones este comentario absurdo que no dice nada, pero no estoy inspirada. Me encanta la fanfic y deseo ya el 12, pd. Has metido por ahí lo de Zayn y creo que lo has hecho genial!
ResponderEliminarTequiero <3
Genial, espectacular, maravilloso! ¡Qué ganas tenía de volver a leer tu historia! Espero impaciente el siguiente capítulo.
ResponderEliminarPor cierto, si no lo sabías, soy @SofiLoveCR7, sigo tu blog desde mi perfil de Blogger y desde mi Twitter.
Un beso :)
Siguelaaa :)
ResponderEliminar¡Uii ,me encanta me encanta , ME ENCANTA!! Siguela :)
ResponderEliminaruyuyuyuyuyuyuyuyuyuyyu muero de intriga uyuyuyuyuyuyu. Me encanta. No puedo decir nada mas. ME ENCANTA!
ResponderEliminarHola, me encanta tu novela. La empece a leer ayer, por favor siguela. Es muy diferente a las que suelo leer y es genial.
ResponderEliminar