4 de Marzo de 2013. Aeropuerto de Cardiff, Gales.
-Pero tío, ¡llámala! - Dijo Louis, mientras pasaban en la parte de al lado de las cabinas telefónicas; todos coincidían en que eso era lo que debía hacer Harry. -Si no es para conoceros más, al menos que te devuelva tu ropa.
-Pero... ¿y si no quiere hablar conmigo? - Estaba preocupado y se había dado cuenta de que esta chica lo alteraba.
-Tiene que hablar contigo. - Louis dijo, marcando fuertemente la primera palabra; al ver el ceño fruncido y la mirada de no comprender de su amigo, añadió. -Porque tiene que devolverte tu jersey. ¡Qué te lo regalé yo!
Todos sonrieron y Harry asintió, dando por finalizado el tema que había ocupado todo el camino al aeropuerto.
-Siguiente parada: ¡Irlanda! ¿Tienes ganas ya, eh, pequeño duende? - El coro de risas se expandió entre los chicos, que avanzaban tranquilamente escoltados por el equipo de seguridad de camino al avión.
Poco antes de despegar, el chico del pelo rizado escribía en twitter: Despertarse un día y tener un jersey menos. Yo ya lo dije, el mundo desnudo es un mundo mejor. Nadie lo entendió, pero eso era habitual en lo que escribía.
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Al mismo tiempo, en el mismo aeropuerto, una chica de pelo castaño y rizado, cortado a la altura de los hombros, se acercaba a una cabina telefónica para llamar a su casa. Llevaba una preciosa falda rosa claro, de talle alto y nada pegada. En la parte de arriba, por dentro de forma que quedara tipo globo, una camisa de un rosa pastel muy suave y apenas perceptible y, por el cuello, un fular largo y terminado en flecos en color azul bebé, el cual llegaba hasta el final de la falda. Llevaba además unos preciosos botines de tacón marrones, de ante y una gabardina beige sin cerrar. Metió unas cuantas monedas y marcó el número de teléfono de su casa.
-Hogar de la familia Donahue. - Una voz grave, masculina, contestó en la línea del otro lado.
-Soy yo, Lana. Pásame con mi padre. - Suspiró, sabiendo que ahora tendría que esperar.
-Su padre no puede ponerse en estos momentos, si puedo ayudarla en algo señorita Donahue. - Lo sabía.
-Sí. En una hora sale mi avión.
-¿De Cardiff?
-Ajá. Para que viniera alguien a recogerme.
-Allí estará Frank.
-Vale, muchas gracias John. ¡Hasta luego!
-Adiós señorita Donahue. - Y se acabó la conversación telefónica.
¿Qué pasa que últimamente siempre me encuentro con grupos de niñas locas? Pensando en ésto, entró en el aeropuerto y se dirigió a su avión. Sin percatarse del grupo de personas que ella conocía y que se encontraban en el sentido contrario.
Tiempo después.
-¡Hola Frank! ¿Sabes si mi padre ya está en casa? Necesito hablar con él. - La chica sonreía y mostraba sus perfectos dientes.
Empezaba a oscurecer ya y apenas pasaba luz por las nubes que siempre cubren el cielo de Londres, pero el pelo de Lana brillaba sin parar.
-Buenas tardes, señorita Donahue. - Decía mientras subía la maleta amarilla, llena de ropa, al maletero del Mercedes negro que conducía. -Sí, antes de venir a por usted lo he dejado en su casa. ¿Se ha hecho algo en el pelo?
-Sí, me he cortado las mechas. Ahora es todo color natural, cuando crezca las volveré a hacer. ¿Te gusta? - No había desaparecido la sonrisa de su cara, pero en sus ojos se podía apreciar que algo más pasaba por su mente.
-Usted siempre está guapa, señorita Donahue. - Al mismo tiempo que decía ésto habría la puerta trasera para que pasara.
-¡Muchas gracias, Frank! Pero os tengo dicho que me llaméis Lana. - Se metió en el interior del coche tranquilamente y se cerró la puerta tras de sí.
En sus ojos había un brillo extraño, una pizca de tristeza mezclada con arrepentimiento. Le di mi número de teléfono antiguo, ahora creerá que no quiero hablar con él y no llamará nunca. Se echaba la culpa de haber cometido ese error y se obsesionaba cada vez más. Sabía que me arrepentiría. Así no es como tienen que ir las cosas. Siguió comiéndose la cabeza durante todo el camino, mirando por la ventana pero sin ver. Pasaron por paredes llenas de carteles que anunciaban conciertos, uno de ellos tenía cinco chicos. En ese momento, al ver el pelo rizado de uno de ellos se dio cuenta de lo mucho que le sonaba.
-Para aquí un momento Frank, por favor. - Inmediatamente después, Lana estaba en frente de uno de esos carteles contemplando la foto de unas personas que había conocido la noche anterior.
-Con que una visita a vuestra tía... Por lo que veo ninguno ayer dijo la verdad. - Seguía mirando, observando cada pequeño detalle, entre ellos el hecho de un cartel rojo tapando el precio de las entradas en el que ponía 'agotadas'.
Se fijó en las fechas de los conciertos y una idea pasó por su mente. No me puede llamar, pero yo sí puedo ir a verte de nuevo. Hace tiempo que quiero ir a un concierto... Sonrió y un nuevo brillo asomaba a través de sus pestañas. One Direction. Nota mental: buscar su música y comprar entrada. Se dio la vuelta y, con un nuevo brillo asomando a través de sus largas y espesas pestañas, entró en el coche.
-¿Vamos, Frank? - Cerró la puerta tras de sí, y miró por la ventana, girando la cabeza para ver desaparecer el anuncio de un concierto, aunque sabía que para ella significaría mucho más.
Estaban ya llegando a la casa de la familia Donahue, una preciosa casa en la zona de Mayfair. Desde la ventana del coche pudo apreciar su edificio, de color rojo con empedrado en color arena oscuro por la mayor parte de la fachada delantera. Tan solo tenía tres plantas y la del suelo, la segunda entera era de su familia. Siempre le había encantado su casa. Y su habitación. Y la cocina. Y el cuarto que tenía para pintar cuando era más pequeña. Seguía embobada observando su casa a lo lejos, aunque cada vez más cerca, cuando le hablaron y la sacaron de sus ensoñaciones.
-Se me ha olvidado preguntarle antes. ¿Qué tal la celebración de su 17 cumpleaños? - Preguntó Frank.
-Oh, pues muy... - Se acordó de la noche con Harry y sonrió. -Interesante. Me lo pasé bastante bien.
-Me alegro mucho, señorita Donahue.
-Laaaaaana, me llamo Lana. Y, Frank, ¿crees que mi padre me podría conseguir entradas para un concierto para el que están agotadas? - Cientos de planes le recorrían la mente, uno de ellos era la forma de salir de su casa con el pelo castaño y aparecer allí con el pelo rubio, y la otra era de como librarse de quién quiera que la perseguía desde hacía varios días.
-Su padre haría cualquier cosa, y estoy seguro de que si quisiera podría conocer al cantante. Pero, ahora se lo pregunta usted misma, hemos llegado.
Inventar excusa de que he perdido el teléfono y pedir otro. Pedir pases VIP para el concierto. Difundir nuevo número entre mis contactos. Llamar a...¿a quién puedo llamar?
Mientras esos pensamientos bombardeaban su cabeza, entró en el salón de su casa con un pequeño temor en el cuerpo. Nunca le había pedido mucho a su padre, pero siempre que lo hacía recibía más de una restricción. Esperó que, tras haber pasado por tanto los últimos meses, fuera capaz de entender que lo que quería no era más que un capricho, y que no hiciera preguntas, demasiadas respuesta tendría que dar.
Se escuchaban sus pasos al tiempo que su padre soltaba una bocanada de humo. Fumando, siempre fumando. El señor Donahue era un hombre musculoso y joven, a pesar de que a veces reflejaba mucha edad en su mirada cansada. De ojos castaños y pelo del mismo color, unas cuantas canas empezaban a asomar en su cabeza. El traje era su más común forma de vestir, ya que su trabajo lo requería. Nunca había sido un hombre de familia, pero al separarse de su mujer, tuvo que afrontar la paternidad con una niña de tan solo dos años. Por la mente de Lana pasaron los recuerdos de las cientos de veces que había entrado ahí, sigilosamente, con cara de niña buena, y buscando algo que solo su padre pudiera darle. Nunca se había llevado bien con él, ni parecido, añoraba la libertad que él no le daba y había crecido ocultada, aunque esto sí se lo agradecía. Pensó en la última vez que su padre había estado orgullosa de ella, y fue cuando le anunció su relación con el hijo de su socio; la única vez que lo había visto sonreírle de verdad... Suspiró y se sentó en la butaca de enfrente, esperando que se diera cuenta de su presencia. Tras varios minutos de incertidumbre y sin dejar de apartar la mirada de los papeles que leía, habló.
-¿Y bien? - Su tono cortante hizo que a Lana se le erizara el vello de la nuca, pero tenía que hacerlo.
Se directa, es lo mejor.
-He perdido el teléfono y quiero un número nuevo. - Su padre asintió con la cabeza, ya que sabía que había algo más bajo esa petición. - Y entradas VIP para el concierto de One Direction.
-¿Por qué ambas cosas deberían de ser un problema? - Habló con indiferencia, con un tono tan duro que a Lana se le inundaron los ojos en lágrimas.
-Están agotadas. - Logró decir con la voz etrecortada; durante varios minutos su padre la ignoró por completo, haciendo como si no existiera y centrado en sus papeles. -Papá, por favor...
El hombre levantó la mirada, con una ceja elevada y expresión de sorpresa. Tardó varios segundos en hablar, y durante ese tiempo Lana solo podía pensar en qué le castigaría su padre en esta ocasión, no se equivocaba.
-Ya te avisaré de cuándo las recoges. Y con respecto a lo del teléfono... me parece que esta semana te lo vas a pasar bien encerrada en casa. - Dio una última calada a su cigarrillo y lo apagó, dando por finalizada la conversación con su hija, que se levantó y se fue sin mediar palabra, pero una sonrisa apareció en su rostro al pensar que volvería a ver al chico de los ricitos y los preciosos hoyuelos.
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¡NIALL ESTÁ EN MÁLAGA Y YO VOY A IR A VERLO! Bueno, quien dice 'ir a verlo' dice 'darse un paseo que dure todo el día por Marbella rezando para encontrarselo', pero algo es algo. Y me he puesto taaaaaaan eufórica al pensar que está a menos de cuarenta kilómetros de mi que... bueno, he subido jajaja Espero que os guste. Ya sabéis, si queréis que avise twit a @livingin1Derlan y hago followback si me sigues :3 Os quiero mucho mucho, más que la trucha al trucho.
Me encanto !sigue asi ♥
ResponderEliminarMe encanta! ^^ Esta genial! No podía parar de leer jajaja
ResponderEliminarBesitos :)
A mi me quieres mas que la trucha al trucho, que lo sé yo JAJJAJAJAJAJAAJJAj
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